Los que me conocen personalmente o siguen habitualmente mi blog, saben que siempre he sido un defensor de la música en directo. No concibo un grupo o artista que no pueda, tras grabar un disco, ser capaz de interpretar su música en directo. En un directo es donde uno demuestra si es bueno o no. Es la esencia pura de la música.
Por eso, también soy un defensor de la música en directo en Televisión. ¿Qué es eso del playback? Los grupos que lo hacen deberían avergonzarse. Si no sabes tocar, no toques, limítate a grabar disco, pero no engañes a la gente.
Por eso, es de agradecer actitudes como las de Buenafuente, por poner un ejemplo, que no permite que en su programa se haga playback. El que venga a tocar, que lo haga en directo, y demuestre que sabe. El que no, que se quede en su casa.
Sin embargo, no todos los programas son iguales. Es más, lo normal es que sea al revés. Que sean los propios programas y cadenas de televisión las que fomenten el playback, o incluso prohíban a los grupos traer los instrumentos y tocar en directo. ¿Por qué? Pues por motivos técnicos y de comodidad. Es más fácil poner un disco, darle al play, y que el cantante mueva la boca, a traer instrumentos, conectarlos, probar sonido, hacer que todo suene bien, etc, etc, etc.
Eso es lo que le pasó hace poco a Muse, en una cadena de televisión italiana. Iban a presentar su nuevo disco y no les dejaron tocar en directo. Cualquier grupo mediocre hubiera aceptado. Los buenos grupos se hubieran plantado y no hubieran ido. Pero solo Muse pensó en una idea mejor: reirse del programa haciendo un playback un tanto curioso. ¿Cómo? Lo explicaron perfectamente nuestros compañeros de Hipersónica:
Dom Howard, el batería, ha decidido echarse el bajo al hombro (y como buen zurdo se le ve rarísimo), agarrar el micro y usurparle las funciones a Matt Bellamy, que ha preferido deleitarse con unos buenos solos de batería, mientras que el más sobrio Chris Wostenholme ha agarrado la Manson y el teclado para probar nuevos horizontes. Todo un esperpento caricaturesco para ridiculizar a un programa que no les permitió o no les ofreció los medios necesarios para tocar en directo.
Aquí os dejo con el vídeo de la actuación:
Hala Chárlowers, si algún tengo un programa de televisión con actuaciones musicales, serán con sonido en directo, lo prometo.

Soy El Charlas, periodista y comunicador. Director y presentador de 'Charlas Comedy' en Intereconomía, y de 'El Club de los Neofriquis' en Interpop Radio. En éste, mi blog, hablo de mi trabajo en los medios, comento temas de actualidad que afectan a nuestra sociedad, os muestro cosillas de interés que encuentro por la red, y por encima de todo, escribo sobre las cosas que me gustan, como la música (mi gran pasión), el cine, el teatro, la gastronomía, el deporte, etc.
Octubre 8th, 2009 at 15:22
Estoy 100% de acuerdo contigo! El problema de -lo que comúnmente se denomina “piratería musical”- no existiría si los grupos estuviesen acostumbrados a vivir de la música en su interpretación. La gente paga más 50 euros por un concierto de Shakira… y no hay crisis que lo impida…
Octubre 13th, 2009 at 11:53
Años ha, en aquel mítico Aplauso de nuestra adolescecia (al que acudíamos como público en Joy, de pellas), las actuaciones eran siempre playback; y en las galas tipo “Murcia, qué hermosa eres”; y en todos los programas musicales, en general, hasta que llegó el Séptimo de Caballería a salvarnos, de la mano de Bosé (mal cantante pero gran programa); yo incluso viví una actuación en directo en play back: no recuerdo el nombre del grupo, fue en San Juan de Luz y eran los teloneros gabachos en un concierto de Bonnie Tyler (ella sí, por supuesto, cantó con todo su poderío de voz y personalidad, y además nos dio dos besos al final de su actuación); increíble pero cierto.
El caso, amigo Charlas, es que desde siempre lo del play back me ha parecido no una trampa ni una tomadura de pelo, sino un absoluto fraude, con alevosía, nocturnidad e inequívoco ánimo de engañar; y además antiestético y antiprofesional. Y bastante ridículo, la mayoría de las veces.
El directo, en directo. Y si no hay medios, que no actúen. Eso era excusa en la tele de los 60, hoy no.