La cadena PBS ha decidido no emitir este vídeo, en el que la cantante Katy Perry canta su éxito “Hot n’ Cold“, junto a Elmo uno de los míticos personajes de Sesame Street (Barrio Sésamo). Tras emitirse un pequeño fragmento como adelanto, mucho espectadores se quejaron por el vestuario de Perry, en concreto, por su prominente escote, por lo que la cadena estadounidense ha decidido no emitir finalmente el vídeo.
A mi me da que todo es una operación de marketing viral. Al final lo emitirán, y tendrá un éxito mucho mayor que si lo hubieran emitido ahora, sin más.
La magnífica audiencia que el pasado viernes tuvo el documental sobre el caso Faisán, emitido en Intereconomía TV, debería hacernos reflexionar sobre hasta qué punto interesa a la ciudadanía este tipo de formatos televisivos.
En algunos casos hablamos de investigaciones puramente periodísticas, en otros son adaptaciones o recreaciones de las investigaciones policiales y judiciales (guiones basados en autos, sumarios…), o combinaciones de ambas investigaciones.
En la historia de la televisión y el cine hemos visto diferentes investigaciones y casos que jamás habría entendido el ciudadano medio de no haber sido porque fueron contados a través de una película o un documental. Me viene a la mente ahora mismo el caso Watergate, cuyo proceso de investigación fue contado en un libro escrito por los propios periodistas que destaparon la historia (Carl Bernstein y Bob Woodward), y adaptado al cine en la magnífica Todos los hombres del presidente. En España también pudimos conocer los detalles del caso Gal o la historia de El Lobo (el infiltrado de la Policía española en ETA en los setenta), gracias a las sendas películas que se llevaron al cine.
En esta misma columna, el pasado 14 de septiembre, hablando del papel de los políticos en la televisión, dije que se había “perdido el espíritu de servicio que debe ser la inspiración de todo político”. Pues bien, hoy toca hacer autocrítica y decir que también en una parte del sector de la prensa se ha perdido ese mismo espíritu. La búsqueda de la verdad. El periodismo tiene que servir a la sociedad y la televisión tiene que servir al periodismo.
En ese sentido, las televisiones deberían invertir más en producir contenidos audiovisuales que ayuden a la ciudadanía a entender el mundo que nos rodea, así como los casos que más nos afectan e interesan. Y que nadie venga con el cuento de que esos contenidos no dan audiencia. Este fin de semana, Intereconomía TV se ha encargado de demostrar lo contrario.
* Columna publicada en La Gaceta el 21 de septiembre de 2010
No se engañen, la noticia televisiva de esta semana no ha sido la impresionante audiencia (más de cinco millones de espectadores) del estreno de Los Pilares de la Tierra en Cuatro (enhorabuena por apostar por las series). Tampoco el estreno de El Telediario de Intereconomía, aquí en nuestra casa. Ni tan siquiera el regreso de la Champions League a las pantallas. La noticia de la semana, la que ha provocado más polémica, multitud de comentarios en Twitter y acaloradas discusiones en los pasillos, no ha sido otra cosa que la visita de Fernando Alonso a El Hormiguero y la pataleta de Andreu Buenafuente.
La historia es la siguiente: Buenafuente lleva tiempo queriendo que Alonso visite su programa, al igual que multitud de espacios de todas las cadenas. Buenafuente se emite en La Sexta, la misma cadena que tiene los derechos de emisión de la Fórmula 1, donde corre Alonso. Sin embargo, Alonso eligió el pasado martes el programa de Pablo Motos, El Hormiguero, de Cuatro, para hacer su primera visita a un plató de televisión. Por ello, ese mismo día, Buenafuente dijo esto en su Twitter: “…Sólo recordar que La Sexta ha pagado una fortuna. Alonso verá…”. Además, por la noche, el colaborador de Buenafuente, Berto, se disfrazó de Alonso para parodiarle, destacando su supuesta bordería con los medios, así como su prominente cuello. Sinceramente, dudo mucho que Alonso vaya a su programa.
El caso es que Alonso empezó algo seco su participación en El Hormiguero. Vamos, lo habitual en él ante las cámaras. Pero poco a poco se fue soltando, y acabó mostrando una cara muy amable y simpática, diferente a la que nos tenía acostumbrados. Pablo Motos consiguió en unos minutos lo que Antonio Lobato, “el calvo de Telecinco que ahora sale en La Sexta”, lleva intentando años.
Antes de despedirme, permítanme que pida disculpas por el chiste malo en forma de juego de palabras que he hecho con el título de esta columna. Si no lo escribía, reventaba. Lo siento.
* Columna publicada en La Gaceta el 18 de septiembre de 2010
Barack Obama participa en un sketch del programa americano Saturday Night Live
Digámoslo alto y claro. La clase política en España deja mucho que desear. Hace tiempo que lo sabíamos. Se ha perdido el espíritu de servicio que debe ser la inspiración de todo político, en favor de un servicio de autoenriquecimiento, que deriva en políticos cutres e inútiles.
Pero lo que ustedes a lo mejor no sabían es que además son tontos y poco hábiles por su absurda alergia a los programas de humor en televisión. En Estados Unidos, es muy normal ver a políticos de primer nivel acudir a programas de humor a reirse, hacer reir e involucrarse en el show propio del programa. Y no se les caen los anillos. Bueno, de hecho, no solamente no les importa, sino que incluso se siente orgullosos de ellos. Para un político americano, es todo un honor que sea invitado a participar en el Saturday Night Live (cantera de los mayores humoristas y actores cómicos, como por ejemplo Eddie Murphy, Steve Martin, Will Farrell, Tina Fay, Adam Sandler, Mike Mayers… y un eterno etcétera). Y no se confundan, que allí no van únicamente en campaña a soltar sus principales arengas y reclamos políticos. Van simplemente a hacer humor, e incluso a reirse de si mismos.
En España, sin embargo, es casi imposible ver a un político acudir a un programa de humor. Creen que les resta credibilidad. No se dan cuenta que lo que les resta credibilidad es su incapacidad para ponerse de acuerdo, vivir del cuento, tener más vacaciones que un colegial o los interminables casos de corrupción.
Ultimamente se está poniendo de moda que algunos acudan a La Noria (Pepe Blanco, Tomás Gómez, Artur Mas y dentro de nada Trinidad Jiménez). No me parece mal, es un paso. Pero si se fijan, aunque se trate de un programa de entretenimiento, es más de lo mismo. Van a hablar de lo que les interesa, como en cualquier otro programa de entrevistas. Si al menos en estos formatos más “serios” dejaran preguntar libremente… Pero es que encima, pobre del periodista que haga preguntas de periodista, es decir, a la yugular.
* Columna publicada en La Gaceta el 14 de septiembre de 2010
Ya queda menos para que regresen los nuevos capítulos de las series a las que estamos enganchados. Sí, digo encganchados, porque para algunos, entre los que me incluyo, las buenas series con como una droga. Un droga sana, eso sí. Todo un placer audiovisual entre tanta telebasura, caspa y series cutres españolas. Y es que gracias a Internet, hoy en día podemos disfrutar de las series americanas en nuestra propia casa.
Esta temporada se estrenan varios nuevos títulos que, a priori, tiene pinta de convertirse en verdaderas joyas. Me refiero a No Ordinart Family, Undercovers, The Event, Boardwalk Empire y The Walking Dead. No se preocupen, que no me voy a ir sin explicarle brevemente lo que nos vamos a encontrar.
No Ordinary Family es la historia de una familia cuyos miembros gozan de algún tipo de poder tras un accidente. Una mezcla de Los Increibles, X-Men y Los 4 Fantásticos. Nos podemos imaginar algo parecido a la española Los Protegidos, pero mejor hecha.
Undercovers es una serie de acción, de espías para ser más exactos. Pero lo que más le caracteriza, es que está producida por J.J. Abrams, el mismo que creó Lost (Perdidos). ¿Debería ser esto garantía de éxito? Para alguno sí. Yo no lo tengo tan claro, pero lo que es seguro es que le daré la oportunidad.
The Event es un thriller sobre complots, asesinatos, despariciones, las CIA, el presidente de los Estados Unidos… y todo ello en torno a un “evento” secreto. Suena bien, pero huele a que puede estrellarse al más puro estilo FlashForward.
The Walking Dead es un serie sobre zombies, del estilo 28 días después o Soy leyenda. Sí, yo también puse cara de circunstancia. No suena bien así escrito. Pero fue el trailer y mi opinión cambió. Tiene un pintón, y todo apunta a que será uno de los éxitos de esta temporada.
Y llegamos a Boardwalk Empire, la más esperada. Detrás del proyecto están Martin Scorsese y Terence Winter (creador de Los Soprano). Protagonizada por el gran Steve Buscemi. Y como contexto los años 20, la ley seca, los gansters, la corrupción, etc. No tengo más preguntas señoría. Compro.
* Columna publicada en La Gaceta el 11 de septiembre de 2010
Soy El Charlas, periodista y comunicador. Director y presentador de 'Charlas Comedy' en Intereconomía TV y columnista de La Gaceta. En éste, mi blog, hablo de mi trabajo en los medios, comento temas de actualidad que afectan a nuestra sociedad, os muestro cosillas de interés que encuentro por la red, y por encima de todo, escribo sobre las cosas que me gustan, como la música (mi gran pasión), el cine, el teatro, la gastronomía, el deporte, etc.