Abr 28

maria-teresa-fernandez-de-la-vegaOs voy a contar una historia. Una historia real. Trata sobre cómo aquellos a quienes se les llena la boca habitualmente de palabras como “plurarismo”, “tolerancia”, “talante”, “diálogo”, “respeto”, etc., son los primeros que no las emplean en la práctica. Se ve que conocen la teoría, pero poco, muy poco la práctica. Os recomiendo que leáis hasta el final, y despúes veáis el video que adjunto, que no tiene desperdicio. Empezamos:

Hace más de un año, estaba hablando con Luis Losada (periodista del Grupo Intereconomía y posiblemente uno de los mejores periodistas económicos de este país) sobre el Consejo de Ministros, y la rueda de prensa posterior que suele haber. Para quien no lo sepa, los viernes por la mañana, se celebra el Consejo de Ministros, donde el Presidente del Gobierno y los Ministros, analizan la situación del país, toman decisiones, aprueban proyectos de ley, etc, etc, etc. Despúes, a eso de las 13:30, la vicepresidenta primera del Gobierno, Maria Teresa Fernández De la Vega, comparece ante los medios como portavoz del ejecutivo, para explicar las decisiones tomadas, y responder a las preguntas de los medios sobre cualquier asunto que se le quiera plantear. Es ella misma quien decide qué periodista puede coger el micrófono y preguntar, y cuando no quiere más preguntas, da por concluida la rueda de prensa. Después, se produce una conversación informal entre ella y los periodistas. Lo que se llama en nuestra jerga un ‘Off-the-record‘. Hasta ahí bien.

El problema es que Losada, quien suele cubrir el Consejo en nombre de nuestra casa, me explicó que De la Vega casi nunca le concede la palabra. Como mucho, le deja preguntar entre un 15 y un 20 por ciento de los días. Yo no daba crédito. ¿Pero puede hacer eso? ¿Y se queda tan ancha? Pues parece ser que sí. Así que hablé con mis jefes, y decidimos hacer un reportaje sobre el asunto. El plan fue el siguiente:

Empecé a ir todos los viernes a la rueda de prensa. Todos los días levantaba la mano para preguntar. El objetivo era grabar como se nos ignoraba a los periodistas de Intereconomia. Además, tomaríamos nota todos los días de los medios a quienes sí se concedía la palabra, y haríamos un ranking. El primer día no me dio la palabra. A Luis tampoco. Pero el segundo, me la dio. A Luis no. Bueno, habíamos tenido suerte. El tercer día, volvió a darme la palabra. A Luis no. Empecé a pensar que De la Vega se había enterado de nuestras intenciones y me daba la palabra solo por destrozarme el reportaje, o que por lo que fuera, yo le había caído bien.

El caso es que visto que más o menos nos iba dejando preguntarle (unos días a mi, otros a Luis, otros muchos a ninguno), decidimos abortar el reportaje. Ahí se quedó la idea. Yo seguí yendo todos los viernes, a intentar hacer las preguntas que otros medios no hacían (me refiero a la preguntas realmente interesantes y no aquellas que algunos hacen, a modo de alfombra roja, para que De la Vega se luzca). Y así hasta después de verano, cuando, debido a otras obligaciones laborales, tuve que dejar de ir los viernes al Consejo de Ministros.

Hace un mes, hablando con unos compañeros de La Gaceta (el diario escrito del Grupo Intereconomía), me contaron que este año es peor aún. Ya casi nunca se deja pregunta a Luis ni a ellos (los de La Gaceta). Además, les impiden acercarse a De la Vega en el Off-the-record de después. Algo inaudito. Cuando yo iba, despúes de la rueda de prensa, mantenía amistosas conversaciones (a veces discusiones) con ella, y no pasaba nada.

Pero es que además, desde hace dos meses, a Libertad Digital también se la ha empezado a vetar. Ketty Garat, la periodista de LD que suele cubrir el Consejo de Ministros, conseguía preguntar todos los días. Ahora, casi nunca.

Antes de ayer me encontré a Ketty a las puertas de la sede de Intereconomía. Me explicó que venía de entrevistar a Luis Losada, porque estaban preparando, desde LD, un reportaje sobre cómo De la Vega, no concede la palabra a Libertad Digital e Intereconomía. El resultado, se pudo ver ayer en el informativo de la 21:00, presentado por Dieter Brandau. El trabajo de Ketty es magnífico, y doy fe que todo lo que dice y explica en el video, es absolutamente cierto. Os dejo con él:

Hala majos, viva la libertad de prensa, viva la libertad de expresión.

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