Sep 20

fernando_alonso_hormigueroNo se engañen, la noticia televisiva de esta semana no ha sido la impresionante audiencia (más de cinco millones de espectadores) del estreno de Los Pilares de la Tierra en Cuatro (enhorabuena por apostar por las series). Tampoco el estreno de El Telediario de Intereconomía, aquí en nuestra casa. Ni tan siquiera el regreso de la Champions League a las pantallas. La noticia de la semana, la que ha provocado más polémica, multitud de comentarios en Twitter y acaloradas discusiones en los pasillos, no ha sido otra cosa que la visita de Fernando Alonso a El Hormiguero y la pataleta de Andreu Buenafuente.

La historia es la siguiente: Buenafuente lleva tiempo queriendo que Alonso visite su programa, al igual que multitud de espacios de todas las cadenas. Buenafuente se emite en La Sexta, la misma cadena que tiene los derechos de emisión de la Fórmula 1, donde corre Alonso. Sin embargo, Alonso eligió el pasado martes el programa de Pablo Motos, El Hormiguero, de Cuatro, para hacer su primera visita a un plató de televisión. Por ello, ese mismo día, Buenafuente dijo esto en su Twitter: “…Sólo recordar que La Sexta ha pagado una fortuna. Alonso verá…”. Además, por la noche, el colaborador de Buenafuente, Berto, se disfrazó de Alonso para parodiarle, destacando su supuesta bordería con los medios, así como su prominente cuello. Sinceramente, dudo mucho que Alonso vaya a su programa.

El caso es que Alonso empezó algo seco su participación en El Hormiguero. Vamos, lo habitual en él ante las cámaras. Pero poco a poco se fue soltando, y acabó mostrando una cara muy amable y simpática, diferente a la que nos tenía acostumbrados. Pablo Motos consiguió en unos minutos lo que Antonio Lobato, “el calvo de Telecinco que ahora sale en La Sexta”, lleva intentando años.

Antes de despedirme, permítanme que pida disculpas por el chiste malo en forma de juego de palabras que he hecho con el título de esta columna. Si no lo escribía, reventaba. Lo siento.

* Columna publicada en La Gaceta el 18 de septiembre de 2010


Mar 25

Impresionante el video que han hecho los de la agencia 101 sobre el “Uso de las redes sociales en España y en el Mundo“. Es una verdadera joya:

Por cierto, que en esta agencia estuve trabajando yo hace unos años. Buenos profesionales y mejores personas.

Hala Chárlowes, nos vemos en Facebook, Twitter, YouTube

Tagged with:
Jul 13

television.twitterHace un par de semanas se realizó en España la primera prueba piloto de integración de Twitter en Televisión. La idea es sencilla. En lugar de enviar un mensaje de texto (SMS) a un número de 4 dígitos con una palabra clave seguida de tu opinión, envías un mensaje a través de Twitter al programa.

Los responsables de este primer paso fueron nuestros compañeros de televisión vasca ETB 3, en su programa sobre tecnología e Internet, Nick dut Nik, quienes encargaron a la empresa Factoria Crossmedia realizar la integración técnica.

Ahora bien, analicemos la utilidad o no de este servicio, y lo mas importante, sus diferencias con los SMS. La primera diferencia es clara, y ademas, es la que yo creo que determinara la decisión de las cadenas de dar o no el paso a este cambio: Twitter es gratis, mientras que los SMS le suponen un coste al espectador, y por tanto, un ingreso a la cadena.

smsNo estoy seguro de qué cantidad exacta del coste del SMS es el que se llevan las televisiones, aunque creo que ronda los 50 céntimos. Para que os hagáis una idea, la suma de los ingresos por SMS’s y Call TV’s (del que algún día hablaré aparte) en Telecinco, suponen el 10 % del total de ingresos de la cadena, según El Confidencial. Desconozco los datos sobre este porcentaje en el caso de mi casa, Intereconomia TV, pero me da a mí que no llegamos ni de lejos a esa cifra.

En cualquier caso, lo que es claro en todos lados es que los SMS’s suponen un ingreso al que uno no puede renunciar nunca, y menos en los tiempos que corren, en donde los medios de comunicación estamos al borde del abismo (bueno, la verdad es que nosotros no nos podemos quejar nada, puesto que no hacemos más que crecer en todos los sentidos). Además, estos ingresos son liquidez, es decir, lo que mas falta en esta época de crisis, en donde los pocos anunciantes que hay, pretenden pagarte en cualquier cosa menos con dinero líquido.

Entonces, ¿qué hacemos? Yo, personalmente lo tengo muy claro. Compaginar ambos sistemas. Explico por qué: Creo, sinceramente, que el perfil del espectador que suele enviar mensaje de texto a los programas, es radicalmente diferente al que enviaría un mensaje a través de Twitter. Es decir, los potenciales espectadores “twitteros”, no se gastan el dinero en enviar un mensaje sms, por lo que no supondrían jamás una amenaza para los ingresos de las televisiones. Es más, supondrían una mayor participación durante el programa, e incluso una ampliación del espectro de audiencia que ve tu programa.

TwitterSi queréis seré más explícito. El perfil de alguien que enviaría tweets, es alguien con un cierto conocimiento tecnológico, incluso con un ligero toque freak, de un edad entre los 15 y los 40 años. En cambio, el perfil de la gente que suele enviar sms’s a los programa es gente adulta, que no está tan pendiente de lo que gasta en móvil y que tiene un fuerte interés en que se conozca su opinión sobre lo que se está debatiendo en el plató. Hablamos de una franja de edad entre los 35-70 años (sí, sí, los mayores cada vez más ya saben enviar sms’s).

Hala Chárlowers, hasta que implentemos Twitter, todos a mandar sms’s a Intereconomía, y así colaborais a poder pagar nuestros humildes sueldos… ;)

san diego web design