No se engañen, la noticia televisiva de esta semana no ha sido la impresionante audiencia (más de cinco millones de espectadores) del estreno de Los Pilares de la Tierra en Cuatro (enhorabuena por apostar por las series). Tampoco el estreno de El Telediario de Intereconomía, aquí en nuestra casa. Ni tan siquiera el regreso de la Champions League a las pantallas. La noticia de la semana, la que ha provocado más polémica, multitud de comentarios en Twitter y acaloradas discusiones en los pasillos, no ha sido otra cosa que la visita de Fernando Alonso a El Hormiguero y la pataleta de Andreu Buenafuente.
La historia es la siguiente: Buenafuente lleva tiempo queriendo que Alonso visite su programa, al igual que multitud de espacios de todas las cadenas. Buenafuente se emite en La Sexta, la misma cadena que tiene los derechos de emisión de la Fórmula 1, donde corre Alonso. Sin embargo, Alonso eligió el pasado martes el programa de Pablo Motos, El Hormiguero, de Cuatro, para hacer su primera visita a un plató de televisión. Por ello, ese mismo día, Buenafuente dijo esto en su Twitter: “…Sólo recordar que La Sexta ha pagado una fortuna. Alonso verá…”. Además, por la noche, el colaborador de Buenafuente, Berto, se disfrazó de Alonso para parodiarle, destacando su supuesta bordería con los medios, así como su prominente cuello. Sinceramente, dudo mucho que Alonso vaya a su programa.
El caso es que Alonso empezó algo seco su participación en El Hormiguero. Vamos, lo habitual en él ante las cámaras. Pero poco a poco se fue soltando, y acabó mostrando una cara muy amable y simpática, diferente a la que nos tenía acostumbrados. Pablo Motos consiguió en unos minutos lo que Antonio Lobato, “el calvo de Telecinco que ahora sale en La Sexta”, lleva intentando años.
Antes de despedirme, permítanme que pida disculpas por el chiste malo en forma de juego de palabras que he hecho con el título de esta columna. Si no lo escribía, reventaba. Lo siento.
* Columna publicada en La Gaceta el 18 de septiembre de 2010

Hace un par de semanas se realizó en España
No estoy seguro de qué cantidad exacta del coste del SMS es el que se llevan las televisiones, aunque creo que ronda los 50 céntimos. Para que os hagáis una idea, la suma de los ingresos por SMS’s y Call TV’s (del que algún día hablaré aparte) en Telecinco, suponen el 10 % del total de ingresos de la cadena,
Si queréis seré más explícito. El perfil de alguien que enviaría tweets, es alguien con un cierto conocimiento tecnológico, incluso con un ligero toque freak, de un edad entre los 15 y los 40 años. En cambio, el perfil de la gente que suele enviar sms’s a los programa es gente adulta, que no está tan pendiente de lo que gasta en móvil y que tiene un fuerte interés en que se conozca su opinión sobre lo que se está debatiendo en el plató. Hablamos de una franja de edad entre los 35-70 años (sí, sí, los mayores cada vez más ya saben enviar sms’s).
Soy El Charlas, periodista y comunicador. Director y presentador de 'Charlas Comedy' en Intereconomía TV y columnista de La Gaceta. En éste, mi blog, hablo de mi trabajo en los medios, comento temas de actualidad que afectan a nuestra sociedad, os muestro cosillas de interés que encuentro por la red, y por encima de todo, escribo sobre las cosas que me gustan, como la música (mi gran pasión), el cine, el teatro, la gastronomía, el deporte, etc.