Jun 28

¿Qué pasa si juntamos los siguientes elementos?

1º Uno de los mejores grupos de la actualidad (y el tiempo dirá si de la historia)
2º El guitarrista de uno de los mejores grupos de la historia
3º Una de las mejores canciones de la historia
4º El mejor festival de música del mundo (¿conseguiré ir algún año?)
5º Una televisión pública que apuesta por la música y graba y emite el festival en cuestión

Pues que el resultado es esta maravilla

Hala majos, nos vemos el año que viene en el Glastonbury… o no.

Jul 08

Hola Chárlowers, antes de nada, disculpad que en los últimos días he estado un poco desparecido. El motivo es, precisamente, lo que os voy a contar en esta entrada. Y es que el final de la semana pasada estuve fuera, disfrutando de varios conciertos espectaculares por Barcelona y Bélgica. Os lo voy a contar en plan diario, para que entendáis por qué el sábado por la noche (final de la aventura), no era persona.

Todo empezó el jueves. Bueno, miento, en realida todo empezó el miércoles por la tarde, cuando me iba del trabajo a casa, poco antes de que empezara El Gato al Agua. Al salir me encontré con equipo de Los Clones, que se iban a tomar un cañita abajo, en El Plató. Y me uní a ellos; primer error. Una vez abajo, me encontré con una prima mía, que estaba con unos amigos suyos tomando algo, así que cuando se fueron todos los miembros del equipo clon, me quedé con ella. uego vino otro mío, les enseñé los estudios, nos fuimos a tomar una copa, etc, etc, etc. Total, que ya el jueves me levanté casi sin dormir. Craso error.

Esecenario.U2.BarcelonaEl jueves, habiendo dormido lo justo, y despúes de currar por la mañana, me fui a Barcelona, para ver a U2. Siempre he dicho que aunque no soy especialmente fanático de U2, no me podía morir sin verles alguna vez en directo. Aquellos que ya les habían visto alguna vez no dejaban de repertirme el show que montan, los espectacular de sus conciertos, etc. Así que esta vez no falté. Nada más llegar, me reuní en el aeropuerto con mi amigo Manu, que vino desde Mallorca también para el concierto. Y después de una Gymkana impresionante para recoger las entradas, llegamos a casa de nuestro anfitrión en BCN, con quien estuvimos haciendo una muy buena merienda cena. Parada en un bar en frente del Camp Nou para tomarnos un peloti antes del concierto, y pa’ dentro que nos fuimos.

Los asientos eran muy bueno. Primera fila del primer anfiteatro en una esquina del campo, desde donde podíamos ver perfectamente el famoso escenario circular, y donde podíamos disfrutar del show sin empujones ni borrachos tirándote la cerveza encima. Lo sé, me hago mayor. Sobre el concierto, hay muchas crónicas en Internet. Así que simplemente me limitaré a decir que fue espectacular. Me encantó. El estadio vibraba (en el sentido más literal de la palabra), la gente estaba entregada, hubo varios momentos para el Bono comprometido y, además, tocaron casi todos los temazos que me gustan. Me quedo con dos momentos del conciertos. El primero cuando tocaron “I Still Haven’t Found What I Looking For”. No sabría decir por qué, pero fue el típico momento de “los pelos como escarpias”. Quizás porque todo el mundo la cantaba. Quizás porque sonó genial. Quizás porque a pesar del calor, en ese momento soplo algo de viento. El caso que la disfruté un huevo. El segundo, cuando tocaron “Where The Streets Have No Name”, mi canción favorita de U2. El día anterior leí (no recuerdo dónde), que este tema no estaba en el set list del primer concierto, por lo que supuse que tampoco la tocarían en el segundo (el set list siempre es el mismo dentro de una gira). Pero resultó ser un error, porque la tocaron los días. Lo bueno es que me sirvió para emocionarme más aún al escuchar los primeros acordes. Os dejo con el primero de ellos

Despúes del concierto, nos fuimos a tomar algo con unos amigos de BCN y gente de Madrid que había ido también al concierto, y llegamos tarde y “mal” a casa. Dormí 2 horas y media en un sillón, y a las 7 y media de la mañana cogí un avión a Bruselas.

Ya era viernes y me econtraba en la que fue mi ciudad durante dos años. Eso sí, con dos días acumulados durmiendo poco. Menos mal que al llegar a las 10:30 a casa de antiguo compañero de piso, podía dormir hasta las 14:00, hora en la que nos iríamos al Rock Wechter, el mejor festival de música del mundo (si no os lo creéis, echad un ojo al line up). Pero al llegar me dijo que había habido cambio de planes, y que todos los amigos que íbamos, habíamos quedado antes, porque se tardaba mucho en entrar al recinto. Total, que solo dormí 1 hora.

Y llegamos al festival, acompañado, además de por buenos amigos de Bruselas, por mi mi querido amigo Quique, que también se apuntó al festival desde Madrid. Desde el principio se vio la buena organización. Llegamos sin atascos a los alrededores, y enseguida se nos colocó en un parking. Eso sí, luego hubo que andar 20 minutos hasta al recinto. Si habéis visto el line up del viernes, habréis flipado con los grupos. Yo me quedo con 4, en este orden: Coldplay, Amy MacDonald, The Killers y Elbow. A los tres primeros es a quien tenía ganas de ver. El cuarto fue el descubrimiento de la tarde. También quería ver a Jason Mraz, pero tocaba casi a la vez que Killers, en otro escenario y, total, ya vi al bueno de Jason hace no mucho en Madrid.

Amy se salió. Sorprendió al apaecer con el pelo teñido de rubio, y se marcó un show bastante bueno. Sin grandes alardes, pero muy animado, bien ejecutado, con un sonido genial y una voz casi perfecta. Despúes vino Elbow, que como he dicho antes, sí que gustó (aunque tampoco para echar cohetes). Más tarde vimos a Bloc Party, que me defraudaron mucho. Había oido hablar mucho de ellos y me obligué a escucharlos enteros, pero no me llenaron nada. Me pareció un pop-rock discotequero, en plan disco, que no me gustó nada.

Los penúltimos en tocar fueron The Killers, de quienes he de decir que disfruté mucho, pero que me confirmaron lo que ya sospechaba por algunos videos vistos en Internet: Brandon, el cantante, desfina en directo. Es un hecho, y los fans de The Killers, deberían hacer autocrítica en este sentido. Y ojo, que quede claro que me lo pasé como un enano, y volvería a un concierto suyo, pero no sé, entre el desfine, y que en mi opinión dieron poco de sí… es como si no llegaran al público de la manera que lo hicieron otros. Aquí una muestra:

Y por fin llegó Coldplay. Siempe he dicho que aunque les tenía mucho respeto, no me gustaban especialmente. Pues bien, voy a reconocer mi error. Estos tíos son la leche. Menudo show, menudo concierto, menuda entrega. Se dejaron la piel en todo el concierto. Y además, con un sonido espectacular. Hubo versiones, homenajes, acústicos, a capellas, y sobre todo, mucha marcha. Recuerdo un momento en que Chris Martin estaba al piano, y se pudo ver todo lo que estaba sudando (chorros cayendo por la nariz, literalmente). Era impresionante (a la par que asqueroso). Os dejo con el gran momento de ‘Viva la Vida’, aunque yo me volví loco con la última canción, Life in Technicolor II, de la que ya os hablé un día.

Despúes del festival, tuvimos toda una peregrinación hasta el coche, en el que no paramos de cantar, y finalmente llegamos a casa, muy tarde y muy cansados.

En un principio, mi idea era quedarme el resto del finde en Bruselas, con mis amigos de allí, descansando, recordando viejos tiempos, dsifrutando de la cocina belga, de sus calles, etc. Pero resulta que el sábado, se celebró en madrid el festival del Orgullo Gay, y tuve que ir a Madrid a cubrirlo. Total, que el sábado, de nuevo cogí otro avión, acumulando más sueño.

En cuanto al desfile, no voy a perder mucho tiempo en ello. Solo decir una cosa. Tengo un gran respeto por las personas homosexuales. Jamás me esucharéis hablar de ellos en tono despectivo o peyorativo. Ahora bien, una cosa son los gays que viven su condición con naturalidad, normalidad y discreción, y otra aquellos que hacen propaganda de ello, que van continuiamente de víctimas, que hacen un uso político de la homosexualidad, y lo más importante, que van en pelotas o haciendo continuamente gestos asquerosos. Lo que yo vi el sábado, fueron escenas muy desagradables cada 2 metros.

Ah, y para colmo de mi cansancio, después de patearme durante horas lo del orgullo, luego estuve trabajando en ‘Más se perdió en Cuba’. Llegué a casa a las 2 de la mañana, sin ser persona, pero con una sonrisa de oreja a oreja, después de unos días de diversión, buena música, buena compañía, y además, con el deber laboral cumplido.

Hala Chárlowers, nos vemos disfrutando la vida.

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